Cómo catalogar tus libros sin complicarte
Catalogar una biblioteca no tiene por qué ser pesado si empiezas por los datos que realmente usas.
No empieces por hacerlo perfecto
La mejor catalogación es la que puedes terminar. Título, autor, ubicación y estado de lectura suelen bastar para empezar.
Añade detalles por capas
Cuando tengas la base, puedes sumar ISBN, portada, saga, etiquetas personales, valoración y notas. Así evitas bloquearte en cada ficha.
Usa etiquetas con intención
Las etiquetas funcionan mejor cuando responden a decisiones reales: prestar, regalar, releer, completar saga o buscar edición.